Encarnación Vázquez

A la merecedora de la Medalla Ortiz Tirado, el canto le ha dado una historia bella para contar

Boletín ISC - FAOT 2010 No. 108 / Enero 29, 2010

Álamos, Sonora. 29 de enero de 2010.- En el edificio que alberga al Palacio municipal de Álamos, se le ha visto ensayar desde temprano, subir y bajar del escenario, tomar una cámara de video, cantar con el acompañamiento de la Orquesta Filarmónica de Sonora, del tenor José Luis Ordóñez, y dirigida por el maestro Enrique Patrón de Rueda; ofreciendo un exclusivo espectáculo interactivo antes de que caiga el telón de la XXVI emisión del Festival Dr. Alfonso Ortiz Tirado.

Treinta años de trayectoria en el canto operístico y una destacada carrera en los escenarios de la escala mundial, la han hecho merecedora de la Medalla Doctor Alfonso Ortiz Tirado 2010; personaje del que recordó, conoció a través de la voz de su padre, quien se lo presentó como un ejemplo de lucha, de superación y de generosidad, misma que ahora dedica a la memoria de su padre.

Este premio, aseguró, la compromete a impulsar proyectos en donde se involucra la actividad de las nuevas generaciones de artistas y a ser honesta consigo, ya que tiene bien claro que nació para cantar y para dedicarse al arte.

La galardonada está consciente de que México es una fábrica de cantantes de ópera, a la que lamentablemente no se le invierte tanto presupuesto como a los futbolistas o boxeadores; sin embargo, el interés no desiste ni el apoyo ni el impulso hacia esta carrera por parte de todos los artistas nacionales que están en todos los países; así como tampoco la inquietud de que los gobiernos tomen como primera medida reducir los presupuestos para educación y cultura.

En entrevista previa al gran concierto donde recibirá el reconocimiento de manos del Gobernador del Estado, Guillermo Padrés Elías y su esposa, Ivette Dagnino de Padrés; así como también de parte de Teresa Vicencio Álvarez, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes; la cantante sonorense señaló haber elegido un repertorio agradable y contrastante, muestra de lo que ha interpretado a últimas fechas, y que la han hecho constatar que se encuentra en su mejor momento como intérprete y como ser humano: Madame Butterfly y Carmen.

Encarnación Vázquez compartió su preocupación por la formación de los niños en las escuelas, por la poca sensibilidad que existe en las autoridades educativas y por todo lo que se ganaría no sólo en cuestión artística sino también en la generación de mejores seres humanos, combatiendo de manera positiva la violencia, por señalar tan sólo uno de los agentes que están afectando a la sociedad actual.

Cabe señalar que esta noche de gala es por demás especial ya que, además de ser la clausura del festival cultural, la cantante galardonada tendrá el acompañamiento de la Orquesta Filarmónica de Sonora, de la que opinó, tiene una voluntad artística de excelencia que la conduce a realizar una ejecución de primer nivel.

Finalmente, y evocando el recuerdo de su padre, en relación con Ortiz Tirado y su actividad como cantante mundial, Encarnación Vázquez comentó  que se emocionó al grado de las lágrimas pues lo primero que acudió a su mente fue su padre y su lucha en el sentido positivo de buscar siempre lo mejor. Por lo que en este momento puede decir que esta medalla representa la imagen de su padre, de su lucha y de su búsqueda constante de hacer de su vida algo positivo, que finalmente la ha llevado a pensar que se trata de una historia bella para contar.