Milenio Online- 7 de enero 2010

Presea Ortiz Tirado a Encarnación Vázquez
La mezzosoprano recibirá el galardón el próximo 29 de enero en Álamos, Sonora.

La medalla, “un logro importante”, comenta. Foto: José Huesca/EFE

Cuando Encarnación Vázquez se presentó en 1982 por primera vez en el Palacio de Bellas Artes, en la final del concurso de ópera Carlos Morelli, comprendió que ya no podría despegarse de los escenarios.
Aunque cursaba la carrera de psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), abandonó sus estudios para seguir su vocación musical.
Veintiocho años más tarde de aquella incursión, la mezzosoprano ha consolidado su carrera. Ha participado en todos los festivales de México y se ha presentado en los escenarios más importantes del mundo.
Actualmente, con 50 años de edad, su inquietud por prepararse no se detiene: en 2009 se tituló de licenciada en canto y este año planea continuar su preparación musical realizando una maestría en Barcelona.
El Festival Internacional Dr. Alfonso Ortiz Tirado, a celebrarse del 21 al 29 de enero, en Álamos, Sonora, le concederá la Medalla Dr. Alfonso Ortiz Tirado, por su extensa trayectoria artística. En entrevista, Encarnación Vázquez habla de su trabajo actual, de lo que significa este reconocimiento y del futuro de los cantantes de ópera en México.
¿Cuál es la importancia del Festival Dr. Alfonso Ortiz Tirado?
Hay pocos festivales en el mundo que les permitan a los artistas mostrar por completo el trabajo que se tiene que hacer antes de cantar. En este festival, los cantantes mexicanos pueden expresarse a la par de intérpretes internacionales. México es un país que exporta cantantes y donde cantar forma parte importante de la cultura, de ahí que sea importante el evento. Por ello, agradezco que el festival reconozca mi trayectoria, pues me encuentro muy bien personal y profesionalmente. La medalla es un logro importante para la carrera de cualquier artista, sobre todo en un país en el que escasean los espacios para presentar ópera.
¿En qué está trabajando actualmente?
Estoy preparando el proyecto México canta en la revolución. La propuesta tiene el objetivo de mostrar la música de salón y los corridos de la época que han sido poco conocidos. Trabajo con las letras de Ángela Peralta, Manuel Villanueva, Manuel M. Ponce, entre otros, pero aún no tengo una fecha para estrenarlo. Además, a finales de enero, me voy a hacer una gira de conciertos a Japón.

 

¿Cuáles son sus proyectos futuros?
Soy muy inquieta, por lo que el proyecto más importante que tengo en 2010 es hacer una maestría. Estoy entre dos posgrados: Interpretación de Música francesa o Gestoría Cultural que me parece muy importante para mi carrera, porque quiero aportar mis conocimientos a los jóvenes. En este país hace falta mucho trabajo para impulsar el desarrollo artístico y pienso que con puedo ayudar a hacerlo.
Quiero estar preparada para cuando ya no pueda cantar, para cuando mi voz ya no dé los tonos necesarios. Por ello, hace seis años empecé la Licenciatura en Canto en la Escuela Nacional de Música y con mucho esfuerzo me titulé en 2009 y ahora busco el posgrado.
¿Cuál es su opinión de los cantantes de ópera jóvenes que hay en México?
El joven cantante mexicano tiene que buscar prepararse. En términos teóricos puede hacerlo en México. Somos un país en vías de desarrollo, pero contamos con escuelas estupendas, como el Conservatorio Nacional de Música y la Escuela Nacional de Música. Cuando el cantante de ópera joven tiene que lidiar con las reglas de competencia es al iniciar su carrera profesional. Ahí no basta la preparación que se puede conseguir en México. Este es un fenómeno que se da internacionalmente. Nueva York, Munich o Viena se encuentran saturados de extranjeros que buscan realizar una carrera brillante, porque eso significa ser un artista internacional.
¿Cuál es el futuro de estos cantantes?
Los veo muy entusiasmados. Hay una generación numerosa de intérpretes que se encuentran desorientados en cuanto al concepto estético del canto. Hay una tendencia a hacer crecer al cantante con rapidez, en donde primero son divos y luego artistas, cuando en realidad debe ser al revés. El intérprete joven mexicano debe aprender a expresar y no a tener poses de ídolo, ya que está preparado para enfrentarse a la competencia internacional y tiene una capacidad de lucha muy grande.
México. Emiliano Balerini

 

 

 

 

 

Jueves 21 de 2010