Psappha, ensamble de percusiones
Los sinaloenses mostraron una rica gama de instrumentos de percusión
Tres percusionistas se apoderan del escenario. De pie, en círculo, cada uno de ellos aporrea unos tambores. El público escucha, atento observa los movimientos de los músicos. Un poderoso comienzo el de Psappha, ensamble de percusiones que se presenta en el Festival Dr. Alfonso Ortiz Tirado FAOT 2009.
El escenario de La Alameda se ve repleto. Abajo, un nutrido público. Arriba, un buen número de instrumentos de percusión. El ensamble lo integran cuatro músicos que conforman la sección de percusiones de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes: Fernando Correa, Maribel Pedraza, Diego Rojas y Edmundo Langner.
Al margen de su participación en la orquesta sinaloense, los cuatro músicos deciden explorar otros caminos, compartir y transmitir las experiencias musicales aprendidas durante años de estudio y trabajo. Uno de los objetivos de Psappha es difundir un amplio repertorio para percusiones a través de la interpretación de música popular mexicana, ritmos afroantillanos, obras tradicionales y contemporáneas.
En su presentación en el Festival Ortiz Tirado los músicos sinaloenses tratan de mostrar la rica gama de instrumentos de percusión existente en el mundo: de Cuba a África, de Estados Unidos a Centroamérica. En el escenario de La Alameda interpretaron danzas españolas, marchas, música africana y por supuesto una buena muestra de la música antillana.
Después de la introducción, el ensamble interpretó una danza española en versión para marimba. Los sonidos de los instrumentos de percusión hicieron que varias personas del público “bailaran” en sus asientos. Una marcha siguió a la danza española y entonces el espacio se llenó de sonidos marciales.
Siempre en comunicación con su público, los de Psappha explican que interpretarán una pieza de un compositor australiano con motivos de la música africana. Esta pieza la ejecutan en la marimba.
Después presentan La silla, el club de los aburridos, “percusiones que tienen la particularidad de ser muy escénicas, ya que esta pieza la realizamos solamente con nuestro cuerpo”, anota Diego Rojas. Ya de pie, ya sentados, los cuatro músicos ejecutan percusiones con manos y pies. Unas niñas entre el público, divertidas, tratan de imitarlos.
Los de Psappha piden silencio para ejecutar un tema que originalmente fue arreglado para cuerdas, y que ellos interpretarán en la marimba. Enseguida presentan Soneando, un tema de Roberto Vizcaíno, un compositor cubano que radica en Morelia. Soneando es una mezcla de son montuno, guaguancó y descargas. Los aplausos al final del tema son muy fuertes.
El ensamble se despide deseándole al público Buen provecho, nombre de su última pieza. Para interpretar el tema, los músicos se visten de mandil y golpean unas mesitas con instrumentos de cocina (cucharones de madera y rodillos). El aplauso final mostró que el público realmente disfrutó el espectáculo.
Álamos, Sonora, México, enero de 2009.- Aunque tocaba la guitarra popular desde los seis años de edad, fue hasta que a los 17 años que Pavel Meza escuchó un concierto en el Festival Sinaloa de las Artes y supo lo que quería ser: guitarrista clásico.
Es por ello que para él, los festivales como FAOT son muy importantes “no nada más por el hecho de que muchos de los artistas pueden ser una especie de toque, una posibilidad de generar el interés en gente con talento, sino ya en un nivel más amplio, creo que es muy importante que se ofrezcan estas manifestaciones al publico en general, enriquece espiritualmente de una manera más noble y más humana a la gente que lo experimente.”
Con una selección propia y muy diversa en estilos, periodos y compositores, Pavel participó por primera vez en el 25 Festival Dr. Alfonso Ortiz Tirado, FAOT Internacional 2009, con un concierto de música clásica en el Templo de la Purísima Concepción en Álamos.
La guitarra, opina, es un instrumento muy común en México, sin embargo, hasta hace algunos años no había oportunidades de estudiar este instrumento de manera formal fuera de la capital del país, por lo que él, como muchos otros, tuvo que partir incluso al extranjero.
La situación, no obstante, ha cambiado: “ahorita mucha gente que estudió fuera regresa y está empezando a crear escuelas y a involucrarse con las escuelas de música y ya se están generando músicos profesionales en Sonora y Sinaloa”, afirma el ejecutante egresado de la escuela de música de la Universidad de Arizona.
Para desarrollar aún más el talento de los jóvenes músicos, Pavel sugiere una mayor formalidad y estructura en las escuelas: “seguir apoyando la posibilidad de que los músicos estemos presentándonos con mayor frecuencia; la música requiere de cierto grado de especialización.”



















