De lo clásico a lo popular sin prejuicios

Álamos, Sonora, México, 24 de enero de 2009.- Tiene catorce años participando en el Festival Dr. Alfonso Ortiz Tirado, FAOT Internacional pero esta vez fue diferente: el músico cubano Ángel Rodríguez dejó el piano de las noches de gala para subir al foro alterno y presentar el espectáculo de música popular Bolerotango.

Al son de canciones como Guantanamera, Volver, Son de la negra y Mi Buenos Aires querido, el ejecutante, director, pianista y compositor generó un ambiente festivo en el centro de la ciudad de Álamos la noche de ayer durante su presentación en FAOT 2009.

Junto al tenor, también cubano, Rey Fernández y al percusionista mexicano Luis Huerta, el grupo dirigido por Ángel Rodríguez fue capaz de levantar al público de sus sillas para abrir pista de baile en el foro Otras voces y orquestas.

Del bolero al tango y viceversa, para Ángel ambos géneros parten de la emoción como elemento en común: “El tango y el bolero es lo mismo, dicen lo mismo, le hablan al amor, a las pasiones humanas, a la tristeza, a la alegría, la diferencia es que el tango es un género con mucha virilidad, y el bolero es femenino”.

México ha acogido a Cuba y Argentina a través de su música: se desarrolla a tal grado en este país, explica Rodríguez, que muchos boleros cubanos se consideran ya mexicanos, mientras que el estilo bohemio y arrabalero del bolero ha interesado también a grandes compositores y público nacional.

El espíritu latinoamericano está presente en ambas formas de expresión, dice el artista originario de La Habana y radicado en la Ciudad de México, “Latinoamérica se conjunta en un mismo ritmo, una misma delicia por la vida, por disfrutar los cánticos; como latino, realmente es interesante poder llevar esta música al mundo entero”.

Aunque también se presentará con un programa de música clásica en las noches de gala del festival, Ángel cumplió su anhelo de traer a Álamos los géneros tradicionales de su país: “Mi interés por la música popular es un interés nato, yo nazco en una tierra de ritmos de música popular por su influencia negroide y española”.

Su trayectoria como pianista clásico lo ha llevado a presentarse en importantes escenarios de Europa y América, y como pianista de la Compañía Nacional de Ópera de México ha colaborado con reconocidos cantantes como Plácido Domingo, Luciano Pavarotti, Anna Netrebko, Francisco Araiza, Olivia Gorra, entre otros.
Para él no hay conflicto alguno entre interpretar música clásica y popular: “pienso que la música clásica no puede existir sin la música popular, toda la música que nace del pueblo se vuelve clásica con el paso del tiempo.”

Jueves 21 de 2010