Rocío Olalde y Joachim Saxenborn
Séptima entrega
Álamos, Sonora, 24 de enero 2008 (ISC).- La noche del jueves, el evento principal del Festival Dr. Alfonso Ortiz Tirado que se lleva a cabo en Álamos estuvo a cargo de la soprano mexicana Rocío Olalde, el barítono sueco Joachim Saxenborn y la pianista rusa María Orlovskaya. Desde el inicio del recital, el programa propuesto por este multinacional elenco resultó especialmente atractivo por apartarse de las líneas de conducta que hasta ahora habían imperado en el festival. Para la primera sección de la velada, el repertorio estuvo conformado por un compacto e interesante grupo de canciones nórdicas, que lo mismo incluyó composiciones de autores conocidos (Sibelius y Grieg) como piezas creadas por músicos cuyos nombres no aparecen con frecuencia en las programaciones usuales (Peterson-Berger, Wikander, Rangström, De Frumerie). Lo más interesante de esta primera parte del recital fue el contraste evidente (en alcance formal, en expresividad, en complejidad) entre la música de Sibelius y la de los demás compositores, dejando claro que el músico finlandés es, más allá de toda duda, el primero entre sus pares. Fue notable el hecho de que si bien el público recibió con el debido respeto esta oferta de música nórdica, no llegó a emocionarse como lo ha hecho en noches anteriores con el repertorio italiano y latino, cosa que es por demás comprensible.
El programa tuvo una especie de breve interludio, dedicado a la ópera, en el que Rocío Olalde y Joachim Saxenborn cantaron sendas arias de Mozart (de La flauta mágica) y de Catalani (la famosa Ebben? Ne andrò lontana de La Wally). La pieza de Mozart fue cantada por el barítono a través de una buena caracterización del personaje de Papageno, mientras que Rocío Olalde imprimió una buena dosis de drama verista a su versión de esa aria que se hizo relativamente famosa al aparecer en la película francesa Diva, de Jean-Jacques Beineix.
Para la última sección de su recital, los dos cantantes y la pianista volvieron a ofrecer algo fuera de lo trillado, al incluir tres arias y dos duetos de operetas vienesas, un género que no sólo suele estar ausente de las programaciones tradicionales de música vocal, sino que presenta interesantes características específicas en lo dramático, lo musical y lo lingüístico, todo ello muy apto para el aprendizaje del público. Como ha ocurrido en alguna otra de las sesiones del FAOT 2008, la pareja formada (también en la vida real) por Rocío Olalde y Joachim Saxenborn cantó los duetos de opereta con algunas acotaciones teatrales mínimas. Entre estos duetos, el público congregado en el Palacio Municipal de Álamos pudo reconocer, quizá, la melodía de uno de los más famosos valses de Johann Strauss Jr., Sangre vienesa, que antes de ser uno de sus elegantes valses de concierto fue parte de la opereta del mismo título. A la usanza tradicional del evento, los cantantes ofrecieron al público, fuera de programa, algunas canciones mexicanas de concierto, lo que ayudó a elevar la temperatura de la fría noche sonorense.



















