Jessye Norman, soprano

 

Grupo de Danza Nacional Aztlán (Augusta, Georgia, 15 de septiembre de 1945). Es una de las cantantes contemporáneas de ópera y recitales más admirada; una verdadera soprano con presencia majestuosa en el escenario. Canta un repertorio operístico amplio y variado, en especial se le asocia con los papeles de Aida, Cassandra, Alceste y Leonora (Fidelio). Recibió una beca para estudiar en la Universidad Howard, donde obtuvo su título en música en 1967; un año después ganó la Competencia Internacional de Música ARD en Munich.

Realizó su debut operístico en 1969 en el papel de Elisabeth (Tannhäuser) en la Ópera Estatal de Berlín y en años siguientes se presentó con varias compañías de ópera italianas y alemanas. Regresó a los Estados Unidos en 1973 para debutar en el Lincoln Center; diez años después, realizó la primera de muchas presentaciones en la Ópera Metropolitana con Les Troyens de Berlioz, en una producción que marcó la temporada del aniversario número 100 de la compañía. Con regularidad es invitada a importantes eventos como las ceremonias presidenciales de 1985 y 1997 en Estados Unidos; la celebración por el cumpleaños número sesenta de su Majestad la Reina Elizabeth II, y quizá la más memorable, la ceremonia del bicentenario de la Revolución Francesa en la Plaza de la Concordia en París donde cantó La Marseillaise.

Ha tenido apariciones en La Scala, Milán; el Teatro Communale, Florencia; en la Casa Real de la Ópera; Covent Garden; la Ópera de Stuttgart; las Óperas Estatales de Viena y Hamburgo; la Compañía de Ópera de Filadelfia; la Ópera Lírica de Chicago; el Festival Aix-en-Provence; el Festival de Salzburgo y en la Ópera Metropolitana donde realizó el rol principal en el estreno de la producción de The Makropulos Case de Janacek.

Fue condecorada con el máximo premio en las Artes Escénicas de los Estados Unidos el “Kennedy Center Honors” (1997); ha sido nombrada ‘Doctor Honorario” en más de treinta colegios, universidades y conservatorios alrededor del mundo; el Gobierno Francés le concedió el título de “Commandeur de l’Ordre des Arts et des Lettres" (1984), y el Museo Nacional de Historia Natural en París bautizó una orquídea en su honor; en 1989 fue galardonada con la “Legion d’Honneur” y en 1990 fue nombrada Embajadora Honoraria de la Organización de las Naciones Unidas.