Semejanzas Yoremes

El propósito principal de esta exposición es que vayamos aprendiendo a diferenciar a un danzante yaqui de un danzante mayo de Sonora ó de Sinaloa, ya que a pesar de tener tantas semejanzas en algunos conceptos resultan muy diferentes en otros.

A explicación del propio artista, plasmar sobre un lienzo las imágenes de los danzantes Yoremes, “es el resultado de haber dedicado gran parte de mi existencia a la absorta contemplación de las fiestas tradicionales de Yaquis y Mayos con toda la belleza y el colorido que las caracteriza. Ellas me han regalado ese placer inigualable, y yo no hago más que contribuir en la difusión de la cultura de mi pueblo”.

Ricardo Escalante Castro nació y reside en Esperanza, Sonora, México, en el Municipio de Cajeme. Descubrió su habilidad para el dibujo a la edad de 5 años en el suelo de Pótam, Sonora, sobre el cual hace sus primeros trazos. Su trabajo se ha exhibido en el Foro Anual de Investigación del IMSS, en San Carlos Nuevo Guaymas; en el Museo de Culturas Populares e Indígenas de Sonora, en Hermosillo; en el Centro de Culturas Populares e Indígenas de Cajeme, en el Teatro Óscar Ruso Voguel, la Expo CANACO y el ITSON Campus Náinari, en Ciudad Obregón; en La Casona de Cócorit, el Museo de los Yaquis y en la exposición conmemorativa del 390 Aniversario de la Fundación del Espíritu Santo de Cócorit.

Ha realizado viñetas en tinta china de distintas parroquias en el Patronato Pro-Catedral de la Diócesis de Cajeme. Se desempeñó como caricaturista del Periódico Tribuna del Yaqui en la sección Esperanza y Cócorit. Diseñó logotipos para el Centro de Atención a los Pueblos Indígenas de Sonora, la Biblioteca Pública y varios grupos musicales. Impartió clases de educación artística en la Escuela Secundaria de Esperanza. Ha sido premiado en el Concurso Navideño de Pintura en La Casona de Cócorit en diferentes ocasiones. Ilustró con su obra portadas de la Guía Turística de la Oficina de Convenciones y Visitantes Cajeme y del libro Danzas Yoremes. Sus motivos de inspiración han llegado a Corea, China, Estados Unidos y Japón.

Ricardo continúa pintando al ritmo del tambor y la flauta Yoreme, su orgullo regional.