Fernando Peñuelas García (Caborca, Sonora, México, 1986). Es egresado de la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad de Sonora. Ha tomado talleres con los maestros Salvador Herrera Tapia, Gustavo Hernández Quiroz, Vincent P. Rascón y Yutsil Cruz. Fue seleccionado en la Sexta Bienal Estatal de Artes Plásticas Sonora 2008. Ha participado en más de veinte exposiciones colectivas en diferentes municipios de Sonora y en Tucson, Arizona, en los Estados Unidos. Ha sido integrante de colectivos artísticos como Expresiones y Efímeros. Su obra ha aparecido en la Revista de la Universidad de Sonora, Connotas, Vereda, Etel Magazine, Rostros de Vos: Poesía y Pintura Juvenil de Caborca, e ilustra la portada de la novela El tiempo de la uva de Luis Álvarez. Se ha desempeñado como escenógrafo para compañías teatrales y musicales del estado y ha impartido talleres de plástica infantil.
Parajes proféticos de Fernando Peñuelas
Una visión ecléctica a través de la exposición titulada Parajes proféticos del poeta de la intuición, el artista originario de Caborca Fernando Peñuelas, activo sicario victimizador del silencio, que al disparo de su arte, deja como cuerpo del delito once dibujos a tinta, cinco esculturas (2 tallas en piedra, 2 terracotas y una pieza en madera). Es posible decir, que esta conjunción de obras segregan los fluidos internos del gato inmortal sobrenombrado en las últimas décadas posmodernismo. En sus dibujos se acromosoman el naif, el surrealismo y la abstracción orgánica; tejidos éstos con los hilos gráficos de un barroquismo enmarañador, abrigando, cual esponjoso suéter pulguiento la carne y huesos del arte gráfico sonorense contemporáneo.
Entre los dibujos encontramos Agonía en la metamorfosis, donde por medio de un lenguaje intuitivo se articula una serie de símbolos lúdicos, desplegando imágenes lineales e inconscientes, como el televisor con una señal de peligro conectado su cableado a una verruga peluda de un capullo que muestra en sus entrañas figuras geométricas, que bien pueden sugerir construcciones urbanas. En toda esta yuxtaposición de elementos se muestra un cocodrilo que entre sus fauces detiene la sombra de un pie; en la parte superior izquierda se enlazan un conjunto de signos conformados por un emblema de Cruz Roja y unas cortinas de baño con sombras como cabellos, en esta parte acuosa se visualizan palmeras y el pez que cuelga del aparato televisivo. En la totalidad de la obra usa diferentes recursos gráficos que van desde grafismos finos integrados en el área superior, hasta encruzamientos que se conectan a la parte inferior con un complejo gráfico de dibujos esquemáticos y puntillismos.
En su propuesta escultórica Pensamiento 2: Ingenua ironía observamos formas hibridas, con volúmenes tajantes, donde parecen fluir elementos formales hacia el interior de la escultura, provocando en el espectador sensaciones sugestivas. El autor devela a través de estas piezas un dejo de unicidad y espontaneidad, lograda por medio de la técnica de talla, con la cual busca la reconstrucción de la forma en base a su estructura natural originaria, construyendo a partir de sugerencias de su estructura.
Finalmente, Parajes proféticos de Fernando Peñuelas alude a una posición poética existencial y apocalíptica, que brinda por medio del individualismo, una apertura imaginativa e irónica de la realidad individual y global, forjada a través de la transgresión de la espacialidad simbólica y formal.
Sean pues, estimados presentes, bienvenidos a éste menú de obras que sacian los antojos del arte sonorense actual.
Anatzintech
Hermosillo, Sonora a 17 de enero del 2010



